YOYATO, EL PLANETA LIBRE 

Una Aventura de Cuarta Dimensión. En las profundidades de la selva cusqueña mi bote acaba de llegar a los portales secretos de una isla sin nombre. Una tierra de ensueño diseñada para la expansión de la Consciencia. Escenario de naturaleza pura para comulgar con la energía de la vida y la magia del eterno presente.

 Texto y Fotografía: Federico Cisneros

Colectivo: Artesanos Del Espacio

Blog: Fuera Del Tiempo

Navegamos varias horas desde el transitado puerto de Ivochote, donde me dejó el último bus al que subí después de pasar un par de días fabulosos explorando las plazas y calles de Quillabamba; esa tierra abundante y calurosa, famosa por sus climas de verano, que se encuentra a casi ocho horas de Cusco y desde hace tres años soñaba con visitar.

La ruta a Ivochote requiere mucha confianza en el Universo, pues los carros sólo parten por las noches y el camino es un poco accidentado. Algunos rumores de asaltos en horas de la madrugada se habían esparcido rápidamente entre los pasajeros del bus, quitándonos el sueño pero aumentando la fe en el camino y la confianza en la protección divina. Gracias a los rezos que elevamos aquella noche todo continuó siendo perfecto.

Río Sagrado de la Selva
Yaku Mama. Visiones de camino. 

Por lo general, los buses suelen arribar entre las tres y cuatro de la mañana, y a causa de los pocos hospedajes que hay por la zona y la oscuridad de la madrugada, la gente continúa durmiendo en sus asientos hasta la salida del sol. Al despertar, el cielo claro nos recibió con alegría y caminamos por un puente gigante que cruza el río Urubamba. Al lado derecho divisé un pedazo de gras para descansar, desayunar algunas frutas frescas y esperar bajo el sol – cálido y abrazador – a que un par de pescadores terminen de alistar su bote, para luego subir con ellos y navegar hacia los indomables reinos de la selva.

Río Adentro

De Viaje por la Selva de la Convención

Un grupo de extranjeros asiáticos y jóvenes exploradores se reúnen con el fondo de un gran paisaje, mientras sonríen para dejar grabado ese momento de alegría scout en una última fotografía antes de embarcarse. Los pescadores me hacen señas y trepo a su balsa con una buena reserva de frutas y alimentos naturales para los días que me aguardan en medio de la jungla.

Sin conversar mucho partimos enrumbados hacia lo profundo. Empecé a notar con mayor sutileza cómo la magnitud de un paraíso tan grande comenzaba a expandirse en mi conciencia y a dejarme entrar cada vez más hacia sus reinos. Lentamente, el encanto de sus paisajes reales e imaginarios me hizo sentir que todos somos prófugos de un mismo planeta; guardianes e hijos de la Pachamama, Madre Tierra de todos los seres.

Tras varias horas de navegar en la profundidad de los ríos, contemplando la magia del camino – rodeado de esa realidad mayor que nos sostiene con vida-, los pescadores elevaron su voz, anunciándome la llegada a la última estación de este viaje: la fabulosa isla de Yoyato.

selva
Paisaje Infinito. La Madre Selva nos abrió el corazón.

Rodeada por los ríos Urubamba y Yoyato, este territorio selvático es un lugar de fantasía, un escenario perfecto para rodar una hermosa película sobre la vida en el Planeta Tierra; o mejor aún, para entregarse por completo a la vida en la selva, lejos de todo lo que alguna vez conocimos.

El impacto visual de su belleza natural es una conexión total con el Gran Espíritu de la naturaleza. Estar ahí es una experiencia sanadora, des-estresante y deliciosa. La biodiversidad que presentan sus montes es un singular paisaje de la existencia. Navegar por aquellos parajes de la naturaleza es un auténtico viaje fuera del tiempo, donde a través del compartir la vida en comunidad es posible experimentar las altas frecuencias de energía que brotan de todo lo que existe cuando lo contemplamos de verdad.

Desde Lima sentía que esta experiencia tan cercana a la belleza y pureza de la selva, sería la oportunidad perfecta para hacer realidad uno de esos sueños que solemos atrasar toda la vida. Refugiarse varios días cerca de los portales energéticos de Yoyato era un viaje hacia lo desconocido.

Paraíso sobre la Tierra

 

Aqua Yoyatos
Nuestro Hogar. Una morada sin muros, a cielo abierto, nos esperaba en plena naturaleza.

Seguí por un camino de subida súper roots hacia las entrañas de uno de los pulmones más limpios del planeta; un camino mágico hacia un mundo de paz en plena naturaleza. Su espacio se siente tan vivo que el sólo caminar sobre sus tierras parece un buen ejercicio de purificación; más aún cuando caminamos con el cuerpo libre y desnudo, sin ropa, sin sandalias ni documentos. Es en ese momento cuando por fin percibimos la vida desde el suave contacto entre los pies y la textura fría y húmeda de la tierra. A través de esa práctica y prestándole atención a mi respiración, era muy natural sentirse asombrado por todo, bien atento a cada momento presente; una postal para recordar esa conexión sutil que siempre nos mantiene enlazados al Universo.

Son varios los caminos que conducen al río y te llevan hacia pozas frías y secretas. Bañarte en sus aguas turquesas es una experiencia energética que nos da felicidad y nos libera. Es también un acto curativo que nos permite vivir en asombro constante, lo cual nos ayuda a expandir la mente y la conciencia. Un momento feliz de profunda conexión en el suave latido de la Tierra.

Una diversidad constante de mariposas, aves y extrema vegetación coexisten todo el tiempo en armonía, enseñándonos a los humanos el arte de vivir en paz. Otro de sus privilegios es que se encuentra muy cercano al Pongo de Mainique, un epicentro de energía totalmente pura, que para los sabios abuelos de la Comunidad Machiguenga simboliza el inicio de la vida y la muerte. En temporadas de lluvias fuertes el río crece y se vuelve tan caudaloso que muchos han perdido la vida en el osado intento de atravesar el Pongo bajo la lluvia.

Pero conseguir un bote que nos permita acceder a estos territorios sagrados no es nada fácil. Antes de eso hay que asegurar una buena reserva de alimentos y con muy buena onda acercarse a la gente humilde del pueblo y a los pescadores, a lo mejor uno de ellos se anima a llevarnos por un precio justo; como todavía no se ve mucho turista por la zona a veces cobran demasiado por un paseo en lancha. Por lo general, llevan en sus balsas a personas aledañas, cajas de cerveza industrial y alimentos envasados de muy mala calidad, que lamentablemente, además de ser caros, son escasos.

Otro de los problemas más fuertes es la tala ilegal, pues debido a que el lugar es todavía poco explorado y desprotegido, hay poco control sobre este tipo de terrorismo ambiental que a diario destruye la vida. Además, la gente puede entrar fácilmente a talar árboles, y son muchos los que están acostumbrados a vivir de eso, afectando la fauna y flora del espacio. Sin embargo, la principal problemática es la presencia de las industrias inconscientes, que con demasiada facilidad irrumpen la tranquilidad de pueblos, comunidades y familias, contaminando la ecología a través del comercio desmedido de cervezas, bolsas de plástico, paquetes y latas de productos nada saludables ni nutritivos. Ese narcotráfico de la industria alimenticia por todos lados malogra nuestro mundo.

En cuanto a la zona como destino turístico, las personas de las islas vecinas comentaban que en la Municipalidad de La Convención, una de las trece provincias de Cusco y la entidad que debe vigilar todas estas riquezas, ya venían comentando la posibilidad de apertura de algunos caminos de esta zona con la intención de comprometer a los visitantes a ejercer un turismo responsable, que nos permita apoyar la conservación y el cuidado del ambiente.

El último día, mientras esperaba por algún bote que me lleve, conocí a un hombrecito que me hizo llenar una ficha con mis datos viajeros mientras se presentaba como Guarda parque del Parque Nacional Megantoni, que para mi sorpresa había estado a tan sólo unos metros más allá  todo este tiempo. Sin proponérmelo, había estado viviendo en uno de los lugares más prístinos de la selva.

Yoyato by Matelate
Paisaje del río interno que atraviesa la isla. Fotografía: Mate Late (Argentina)

 

* Crónica de Viaje publicado en la Revista Aqua (Deporte, Arte y Medio Ambiente).
Perú, Febrero 2015.
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