MÚSICO DEL VIENTO

VIAJEROS DE LA LUZ.  Conocí a Ruy Hinostroza una tarde al aire libre, al final de una meditación con vista al mar desde el malecón de Miraflores. Esa fue la primera vez que lo vi y le escuché hablar sobre el aspecto sanador del sonido, de la conexión con el instrumento y la música. Me cayó muy bien así que a partir de los círculos de sonido y la fabricación de flautas nativas que viene realizando en su camino me animé a proponerle esta entrevista. Curioso momento en que sucedió todo, a tan solo unas semanas antes del lanzamiento de su nuevo disco y de su más reciente travesía por el viejo continente.


Una entrevista de Federico Cisneros / Oxlahun Ben / Artesanos del Espacio

Fotos: Archivo Ruy Hinostroza / Uaxac Muluc

https://blogfueradeltiempo.wordpress.com

Ruy Hinostroza
Uaxac Muluc, listo para fluir con la vida.

Ruy, ¿Cómo fue tu inicio en la música?

Hace como 10 años que toco música pero empecé en rock tocando el bajo, y en un momento determinado me invitaron a una sesión de Tito La Rosa, a un círculo de Sonido. De hecho me acordaba mucho de él porque había sido mi profesor en el Colegio Franco Peruano, cuando era muy chiquito y siempre lo tenía muy presente. Muchos años después, a los 19 años, escuché de él y del concierto. Al toque dije ¡Ya, voy!

Fue un reencuentro muy especial, sobre todo porque nunca había estado en un círculo de sonidos. Me senté, sentí los sonidos y se me abrió la mente totalmente, hasta ese momento para mi la música era el rock nomás. Las posibilidades era limitadas pero esto me inspiró muchísimo para seguir explorando el sonido. A partir de ese concierto cambié el foco de la música hacia algo más puro, hacia una intención de sanación, de armonía, no tanto de entretenimiento.

Tito me dio uno de sus discos: Ritual. Ese disco lo escuché mucho, me sirvió muchísimo porque realmente es algo muy nuevo, muy especial, muy original y muy profundo. Fue una de las cosas que más me inspiró a seguir este camino porque es un disco que hace una fusión entre lo shamánico, los instrumentos del antiguo Perú y lo moderno, los teclados, etc. A partir de ahí empecé a experimentar mucho más con diferentes instrumentos, sonidos con la computadora, instrumentos físicos y digitales, con ayuda de algunos programas. Eso fue como hace 4 años, en el 2012, cuando empecé a buscar este tipo de música. Entonces fue así como empezó, con Tito La Rosa como inspiración, y poco a poco fui ya dándole mi toque personal.

¿Grababas por tu cuenta?

Sí. Llegué a conocer bastante mis programas para grabar en la compu y para componer. Sin darme cuenta, enñse año, ya tenía unas 10 canciones reunidas, experimentos, cosas que habían salido y dije ¡Wuao, debería hacer un disco con esto! Era un momento muy difícil porque sacar un disco de una cosa totalmente nueva en tu vida es como ya marcar un momento, una época. Y finalmente saqué este primer disco: Anahata. Una vez que sacas un primer disco, la buena recepción, te sigue alimentando la confianza. Entonces me di cuenta que había empezado un camino nuevo, ya estaba en un camino.
En ese momento todo lo que tocaba lo grababa y así iba filtrando y quedándome con lo mejor. La música que hacía era un poco electrónica pero suave, new age un poco así, pero no podía tocarla en vivo, porque era muy ambiciosa, eran muchas pistas, eran como 10 pistas por canción, cosas que no podía recrear en la realidad. Me demoré dos años para darme cuenta que sí podía hacer una sesión en vivo, que podía tocar en vivo, pero que tenía que ser algo diferente. Entonces ahí fue donde me di cuenta que podía también hacer círculos de sonido.

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Conectando con la Flauta Traversa Bansuri.

¿Eso fue más o menos 2013?

Los círculos de sonido los empecé a hacer como a finales del 2014. Anahata lo saqué a finales del 2012. A finales del 2014 empecé a tocar, a hacer las sesiones en vivo y también descubrí que un solo músico podía hacer toda la sesión que quería hacer, y que no necesitaba una orquesta.

¿Y con qué instrumentos empezaste? ¿Sientes que a partir de ahí eso te ha dado un poco más de confianza para mantener viva la ceremonia, el viaje de los sonidos? ¿Y cómo estabas tú por dentro?

Primero, para que surja esta confianza en hacer las sesiones hubo todo un período de conexión con un montón de instrumentos. Aprendí a tocar el Didgeridoo, y ya cuando me sentía más o menos confiado en que podía tocar bien este instrumento, agarraba otro (igual nunca se deja de aprender, sobre todo con el didgeridoo). Luego agarraba no sé, la Mama quena, y la tocaba. Cuando le podía sacar un buen sonido y estaba totalmente conectado, entendía que podía tocar esto, entonces pasaba a otro. Así, muchos instrumentos de viento los he aprendido a tocar y han entrado dentro de los instrumentos que utilizo. Y esto sigue creciendo, siempre hay cosas nuevas que voy integrando. En el momento que empecé estaba el Didgeridoo, estaban diferentes flautas, quenas, mamaquenas, maracas, soniditos también como pajaritos, sonidos de la naturaleza. Hay sonidos que a veces no son instrumentos sino que son efectos, cositas que despiertan en uno muchas cosas. En estas sesiones, la cosa no es siempre ser muy musical, melódico. A veces los instrumentos los uso para crear ambientes, atmósferas de selva, etc…
Para que funcione esto, tengo que sentirme bien, en paz, porque esto es lo que quiero transmitir. Y es parte de mi aprendizaje y entrenamiento. Si no estoy en equilibrio, medito hasta que lo esté, hasta que esté listo para conectarme con los instrumentos de la manera más pura posible.

¿Y en qué momento aprendes a construirlos, a armarlos?

Bueno, todo empezó cuando aprendí a tocar el Didgeridoo, esto fue en el parque María Reiche, donde se juntaba la gente a tocar tambores los domingos. Ahí aprendí a tocar tambores y una noche de pronto apareció este instrumento que se llama Didgeridoo, y pedí a alguien que me lo prestara. Cuando me di cuenta que podía tocarlo no lo podía creer, era un sonido muy poderoso. Después de toda esa noche tocándolo con la gente, al despedirnos la persona que me lo prestó me dijo: Ah, si quieres te lo presto. Yo no lo conocía pero me lo estaba prestando y dije “¡Wuao, bueno, gracias!” Entonces me lo prestó y estuve en mi casa tocándolo y conectándome con él. Fue un momento muy especial. Al día siguiente salí con este instrumento en la bicicleta y con los rayos de la rueda se atascó y se rompió, casi se deshizo a pedazos. Estaba tan angustiado… ¿Cómo voy a romper el instrumento de alguien que no conozco? Así que dije: Tengo que arreglarlo. Entonces no sé cómo me las ingenié, compré un pegamento y lo terminé reparando, pero ya lo había visto abierto, entonces cuando me di cuenta que no era tan difícil dije “yo podría hacer uno”. Así que me hice un viaje a Canta, conseguí la madera, y ahí empecé a hacer Didgeridoo. Me di cuenta que podía. De ahí les pedí algunos consejos a amigos. Así empecé. Ahora ya tengo más de cinco años fabricando Didgeridoos.

Después de eso Ruy se vio interesado por aprender a fabricar instrumentos de bambús, de viento. Así de manera autodidacta, sin saber muy bien que herramientas usar comenzó a diseñar un tipo de quenas que al comienzo sonaban con las justas. Pero después muy amablemente Omar La Rosa le abrió las puertas de su taller.

“Yo le conté que era alumno de su papá, que lo quería mucho y que tenía toda una inspiración gracias a él, un camino…” Y me dijo “Ah qué bueno, si quieres aprender ven a mi taller y te recibo”. Así que fui y me enseñó a fabricar los instrumentos. Estuve más de un mes yendo casi todos los días y me resultaba muy natural, muy fácil. Así que una vez que obtuve los conocimientos necesarios me compré mi taladro y empecé a hacer mi taller en casa. Desde ese momento fabrico quenas, mamaquenas, flautas nativas, un poquito de todo, cada vez que veo algún instrumento de viento de bambú que existe, trato de replicarlo y a veces sale, así que siempre estoy ahí como experimentando y haciendo mis instrumentos.

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Musicalizando la atmósfera en una actividad organizada por Peace Revolution. 

Descubriste el camino a algo que traías por naturaleza

De verdad que cuando aprendí a hacerlos me di cuenta que tenía mucha facilidad para trabajar la madera y la conexión con el bambú. Al bambú yo lo considero un maestro muy dulce, muy cálido, que me ha acompañado por mucho tiempo. Es muy sagrado, muy místico, tiene una energía muy poderosa.

Sobre los Círculos de Sonido que has estado compartiendo en los últimos años, ¿Cómo te has estado moviendo con eso?

He estado haciéndolos desde hace un año y medio, primero en Lima y poco a poco fui haciéndolos fuera de Lima.  Aparecieron propuestas en Cusco, Tarapoto, Arequipa, Trujillo. También he estado en Ecuador, en Vilcabamba. Y claro, esto es algo que se está expandiendo. Me parece que es una movida que recién se está conociendo pero que tiene un origen muy antiguo porque estás conectándote con instrumentos de los ancestros. Al mismo tiempo, a mi parecer el movimiento de gente que hace círculos de sonido es bastante nuevo, no hay muchos pero cada vez hay más interés y más difusión. Bueno, he estado bastante tiempo haciéndolo por Sudamérica y he sentido que necesito hacerlo ahora por Europa.

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Familia Cósmica.

. . . .  . (Continuará….)

 

*Ruy estará presentando su nuevo disco ‘Circulo de sonidos‘ en diferentes espacios de Europa y a su regreso en Lima.

Círculo de Sonido Música Meditativa
Círculo de Sonidos / música meditativa.

“Es un disco que simula a las ceremonias, terapias que vengo haciendo este último año y medio, llamadas Círculos de sonidos, con instrumentos ancestrales de todo el mundo. Tiene una duración de 44 minutos. Recomiendo escucharlo con los ojos cerrados, con un buen audio”. – Ruy Hinostroza.

Lo pueden adquirir en Asana Yoga: José Pardo 620 Of. 314-315 Miraflores y en La Rosa de Bambú: Av. Petit Thouars 5330 stand 223 – Inka Plaza, Miraflores.

*”Los Círculos de Sonido son ceremonias en las que el sonido de diferentes instrumentos ancestrales nos ayudan a encontrar paz interna y nos llevan hacia un viaje interior donde podemos experimentar la medicina de la música. Esta meditación hará que nos relajemos, nos quitará el estrés y ayudará a remover obstáculos de la mente y del corazón”. *

Para conocer un poco más del trabajo de Ruy te recomendamos seguirlo através de SoundCloud  y de Música Relajante.

*Esta Entrevista se publicó también en la edición 267 (Julio 2016) de la Revista Guía de Arte Lima “Otra Cultura”.

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